Recomendación de la semana

del 25 al 30 de junio del 2018

Fecha

del 25 al 30 de junio del 2018

Recomendación de la semana

Titulo: El Terremoto de San Salvador: Narración de un Superviviente.
Autor: Porfirio Barba Jacob*

La narración del gran cataclismo del 7 de junio según va a leerse, debe ser considerada como el más fiel trasunto de la verdad. De sus principales escenas, unas las he vivido yo, que me encontraba en la ciudad cuando sobrevino el terremoto; muchas me fueron relatadas por amigos que se hallaban también en la metrópoli, y que vieron lo que yo no pude ver. Por último, he recogido de labios del pueblo algunos relatos, cien veces confirmados por la idéntica exposición de testigos que no tienen entre sí nexos de ninguna clase. Resulta, pues, que no hay en el fondo de esta obra invención de novelista”, resalta parte de la crónica escrita por Jacob y que se encuentra en la nueva edición del libro.

Esos y otros escritos que dan cuenta de la calidad que guardaba la pluma de aquel escritor, pueden ser leídas y disfrutadas a lo largo de los 10 capítulos del libro que se dividen en partes como cuatro días antes, la hora trágica en el Hospital Rosales, del Hospital Rosales a la Avenida Independencia, de la Avenida Independencia al barrio de San Jacinto, del barrio de San Jacinto al Campo de Marte, el día 8 de junio, cálculos y sorpresas de un caminante, la huida, la ciudad se incorpora, la ciudad futura.

*Porfirio Barba Jacob nació en Santa Rosa de Osos, Antioquia, Colombia el 29 de julio de 1883, hijo de Antonio María Osorio y Pastora Benítez, se crio con sus abuelos en Angostura y en 1895 inició su peregrinaje, que lo llevó por varias ciudades del país y, a partir de 1907, a América Central y a Estados Unidos. Cambió su nombre real Miguel Ángel Osorio Benítez por Porfirio Barba-Jacob, que conservó hasta su muerte.

La razón de cambiar su nombre por el original y enigmático Porfirio Barba Jacob se debió a muchos problemas judiciales ocasionados por un homónimo de Ricardo Arenales.

Su vida fue un continuo y desgarrado peregrinaje por diversos países de América. Estuvo radicado en Guatemala, Honduras, Costa Rica, El Salvador, Cuba, Perú y México, colaborando con toda suerte en publicaciones literarias y políticas. Contradictorio, siempre propenso al escándalo, enriqueció la leyenda sobre su extravagante persona con una producción poética peculiar. Su espíritu errabundo, lleno de pasión y de nostalgia, formó parte esencial de su obra, signada además por la angustia y la sensualidad.

Lírico como ninguno, dice de él Nicolás Bayona Posada que poseyó el arte maravilloso de unir a la música de las estrofas una embriagadora melodía de pensamientos originales y alucinantes. Murió en 1942 de tuberculosis en la Ciudad de México. Cuatro años después de su fallecimiento, en 1946, el gobierno colombiano trasladó sus restos a Colombia.

Barba Jacob fue abiertamente homosexual.2​ La primera referencia a su homosexualidad se encuentra en el libro «El hombre que parecía un caballo y otros cuentos», obra maestra del escritor guatemalteco Rafael Arévalo Martínez, escrita en 1914.